El director de este cortometraje en stop-motion, Tom Jenkins, utiliza una técnica de la que poco conocíamos. Se basa en usar los fotogramas de Google Street View y combinarlos para realizar pequeños tramos de vídeo. A esto le añade una creación audiovisual, una historia y un entramado en el que un juguete solitario de escritorio decide escapar de los confines de la habitación. La música corre a cargo de la Cinematic Orchestra.
Como novedad, el autor ha publicado recientemente el Storyboard en vídeo, digno de ver.



