






Coloristas y evocadoras, así son las ilustraciones de Andrew Archer, un joven artista neozelandés, que viaja entre un sinfín de influencias, que van desde el surrealismo hasta el arte asiático del periodo Edo.







Coloristas y evocadoras, así son las ilustraciones de Andrew Archer, un joven artista neozelandés, que viaja entre un sinfín de influencias, que van desde el surrealismo hasta el arte asiático del periodo Edo.